He visto de lo que es capaz las personas que hay a mi alrededor, esas personas que creí en mi niñez eran mi todo, ahora no son más que mi fuente de negatividad, los que hacen que mi existencia se vuelva más rígida. Saber que alguien que ha vivido toda mi vida a mi lado, de pronto muestre su verdadera cara y te des cuenta de que no le importa nada más que sí mismo, su ego sobrepasa toda razón, cerrado a toda idea que no sea la suya propia.
Como es posible que me sienta culpable por cosas que no he hecho, que sea la mala en mi propio hogar, cuando lo que yo deseo es que haya armonía y que cada uno tenga su propio criterio, como adultos que somos, pero cuando hay alguien que manipula, los no manipulados somos la escoria, la mancha negra de la familia, la incómoda, la que hace que todo se desestabilice, solo por el simple hecho de seguir mis ideologías y tomar mis decisiones como joven adulta que soy.
Hoy escribo estas palabras de desahogo, porque siento que mi pecho se contrae, porque me doy cuenta que en mi propia casa estoy sola, que los vientos van en una dirección y nadie intenta cambiarlos, por miedo, inseguridad, autoestimas pisoteadas y manipulación. Desde hace un tiempo lo vi con mis ojos, retiré la venda de mi inocencia y descubrí el verdaderos caos de mi familia; nadie lo entiende más que yo y parece que nadie lo quiere ver
Quisiera ser una pluma libre para volar hasta donde el viento quiera llevarme, arriesgarme a dejar lo que me atormenta y descubrir mi verdadero camino.


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