A veces siento la necesidad inquietante de sentir su presencia, de encontrar su mirada y descubrir que lo hace sentir tanta pasión. La vida me regaló muchos recuerdos antes de él, pero con él he vivido más de lo que hubiera soñado, siento que está aquí, conmigo, mirándome con una dulzura que me atrapa.
La horas no existen cuando conversamos, el tiempo es un estorbo en nuestro mundo, lo odiamos porque nos hace decir adiós y nos encierra en una caja oscura peligrosa que nos obliga a partir. ¿Cuándo terminará esto y por fin podré dormir a tu lado siempre, sin que sienta un dolor en mi alma por tu partida?


